«El Estado de bienestar aún está en peligro en Portugal»
Entrevista a Caterina Martins (Bloco d’Esquerda)
Cuando crecen fuerzas de extrema derecha por toda Europa, Portugal parece marcar la excepción. Esto
se debe en particular a los avances del Partido Socialista del primer ministro, António Costa, que tal vez es el partido de centroizquierda más exitoso del continente. En el gobierno desde 2015 con el apoyo del Bloco d’Esquerda (Bloco) y del Partido Comunista, el partido de Costa se hizo con la victoria en las
elecciones generales del mes pasado y ahora vuelve a estar en el poder como gobierno minoritario.
Este gobierno sustituye a la anterior jerigonza, en que los partidos de izquierda podían influir
directamente en el gobierno socialista. En efecto, sus propios resultados han sido menos positivos: los
comunistas han perdido votos y escaños en los comicios de octubre, mientras que el Bloco conserva sus 19 escaños. En mayo, el Bloco fue uno de los dos únicos partidos de izquierda radical que lograron
aumentar su número de escaños en el Parlamento Europeo.
El fin de la jerigonza obliga a reflexionar sobre esta experiencia y sobre lo que puede conseguir la
izquierda radical en cooperación con partidos socialdemócratas.
