Galicia: Pelear por una salida justa por Antón Sánchez
Pasaron las elecciones gallegas del 12 de julio con la desaparición del arco parlamentario del espacio de
unidad iniciado con AGE, con la consiguiente vuelta a la fotografía parlamentaria de 2009, con 3 partidos.
El panorama comprende la fuerte subida del BNG con sorpasso al PSdG incluido, la aparente
incomparecencia en la batalla gallega del Gobierno español, algo que nos recordó en Galicia a 1989, cuando se decía que el PSOE hizo porque gobernase en Galicia Fraga y, sobre todo, la cuarta mayoría absoluta del PP de Feijoo, sumando un diputado más, aun perdiendo 50.000 votos.
El hundimiento y el fracaso inapelable del espacio de las mareas, Anova, Podemos y EU, ganado a pulso con errores propios reiterados y sostenidos en el tiempo nos devuelve en Galicia a los tiempos previos a
2012, y no sólo en la composición del Parlamento sino también en la sensación de rearme del poder y de avance en su control de la situación, con parecida aritmética parlamentaria pero menor movilización en las calles.
