¿Por qué se opone a que suba el salario mínimo el partido de la Ministra de Economía? por Juan Torres López
Cuando Pedro Sánchez nombró a Nadia Calviño como ministra dije que fue un acierto. Si se proponía adoptar las medidas que había ofrecido al electorado en el Programa Electoral del PSOE, u otras mínimamente progresistas, sería muy probable que se encontrara con resistencias en las instituciones europeas. Incluso si se limitara a hacer la política más convencional posible tendría en Europa desconfianza, presión y obstáculos dado el tipo de gobierno de coalición que iba a formar. En esas condiciones, nombrar ministra de Economía a una persona que a su gran cualificación profesional unía el conocimiento directo de las instituciones y las personas que gobiernan la Comisión Europea era un acierto político innegable porque, sin duda, podría servir de dique de contención en momentos de apuro. Y, demás, Calviño tampoco era una fundamentalista neoliberal tan del estilo de otros ministros de economía «socialistas» anteriores.
Este reconocimiento, sin embargo, no significa que se pueda considerar que Calviño esté defendiendo todos los
intereses que dice defender mayoría del gobierno. No hay declaración suya en la que no se esfuerce en proteger los
intereses de la gran patronal y de la banca así que, con independencia de que tenga o no el carné del PSOE (lo que yo
desconozco) se puede decir de forma más que metafórica que forma parte de otro partido, ese de las grandes empresas, el IBEX y los banqueros que no se presenta nunca a las elecciones pero que actúa como si las hubiera ganado todas.
