La encrucijada electoral madrileña por Antonio Antón
La propuesta de Pablo Iglesias, líder de Unidas Podemos, de encabezar la candidatura de esa formación política para la Asamblea de Madrid en las
próximas elecciones autonómicas del 4 de mayo ha reforzado las posibilidades de las fuerzas progresistas de desalojar a Díaz Ayuso de la presidencia de la
Comunidad de Madrid. Paralelamente, Iglesias ha anunciado su dimisión de la Vicepresidencia segunda del Gobierno de coalición progresista, con lo que
renuncia a presentarse como candidato a las próximas elecciones generales, y que le sustituirá en el liderazgo la nueva vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo Yolanda Díaz.
Ambos hechos han modificado el marco del debate sobre las expectativas y reequilibrios de las fuerzas de progreso y, en particular, los retos y las
prioridades de su formación política. Como suele decirse, esa opción ha pateado el tablero político, y ello ha acelerado la necesidad de reinterpretar y redefinir los distintos proyectos y liderazgos. La opinión pública y mediática se ha volcado en
la valoración del sentido de la nueva situación, así como de las posibilidades de las trayectorias político-electorales y la reestructuración de los poderes
institucionales.




