La esterilización política del nacionalismo catalán por Javier Pérez Royo
La transferencia de la política autonómica a la Fiscalía General del Estado y a la Audiencia Nacional y al Tribunal Supremo, que se produjo con la activación del artículo 155 de la Constitución, ha sido posiblemente el acontecimiento con mayor impacto en el sistema político español desde la entrada en vigor de la Constitución.
Lo que realmente se puso en marcha por el tándem José Manuel Maza y Manuel Marchena, tras la entrada en vigor del artículo 155, con la destitución del Govern presidido por Carles Puigdemont y la disolución del Parlament presidido por Carme Forcadell, fue una estrategia de esterilización política del nacionalismo catalán. El derecho penal ha sido utilizado para tensionar internamente al nacionalismo y, sobre todo, para imposibilitar y, si no es posible, hacer extremadamente difícil, que el nacionalismo catalán pueda participar en la política estatal.









