Economía del sobresalto: crisis financiera, inflación y crisis ecológica por Albert Recio Andreu
Llevamos meses oyendo, en palabras de nuestros líderes políticos, que en la legislatura actual hemos experimentado una coyuntura excepcional. Y hacen referencia a la COVID, a la guerra de Ucrania, a la inflación…
Como si se tratara de meros epifenómenos que alteran el normal funcionamiento social (más o menos lo que un economista convencional llamaría “shocks exógenos”). Se puede entender que los gobernantes lo usen para tratar de justificar sus problemas de gestión apelando a “la maldad de los elementos”. Pero, como diagnóstico, resulta —a mi entender— equivocado. Porque basta ampliar un poco la perspectiva histórica para entender que los sobresaltos de estos últimos cuatro años tienen variados antecedentes en las décadas anteriores. Más que una situación excepcional (como la de la pandemia), llevamos viviendo una sucesión de fenómenos que obligan a pensar que no se trata de una “lluvia de meteoritos”, sino que obedecen a deficiencias estructurales de la economía-mundo, del sistema de poderes institucionales que la conforman.








