Para entender el regreso de Stepan Bandera por Rafael Poch de Feliu
Publicada una biografía seria sobre el caudillo de Ucrania occidental, referente del etnonacionalismo ucraniano.
Una de las virtudes del libro de Rossolinski-Liebe es que entra con detalle en la construcción y evolución del mito y el culto patriótico a Stepan Bandera, con calles y monumentos dedicados al caudillo fascista y sus colaboradores. Lo que al principio fue un fenómeno restringido a los tres departamentos de Ucrania Occidental, Lviv, Ivano-Frankivsk y Ternopil, se fue extendiendo al conjunto del país. Para el cincuentenario de la muerte del caudillo, en 2009, ya había centenares de calles, plazas y monumentos en honor a Bandera y sus secuaces, conforme sectores de la elite ucraniana se orientaban cada vez más hacia la OTAN y en contra de Rusia, sin que el fenómeno arraigase nunca en el sur y este del país, donde Bandera suele ser considerado un criminal y un colaboracionista. En 2008 el parlamento nacional votó a favor de celebrar a nivel estatal el centenario del nacimiento de Stepan Bandera, se editó un sello de correos con su retrato y dos años más tarde el Presidente Viktor Yushenko, casado con una ex funcionaria del Departamento de Estado americano, anunció la concesión del título de “héroe de Ucrania”.








