“¿Cuenta atrás para la guerra en 2027?” por Michael T. Klare
Cuando el Departamento de Defensa de EEUU publicó su informe anual sobre la fuerza militar china a comienzos de noviembre, una de sus afirmaciones generó titulares de prensa en todo el mundo. En 2030, sostiene, China contará probablemente con un millar de cabezas nucleares, tres veces más que las que tiene actualmente y suficientes para suponer una amenaza sustancial para EEUU. El titular del Washington Post señaló, por citar un ejemplo típico: «China acelera la expansión del armamento nuclear hasta mil cabezas nucleares o más, según el Pentágono».
Sin embargo, los medios no prestaron atención a una afirmación mucho más significativa que contiene el citado informe, a saber, que China estaría capacitada para librar una guerra inteligentizada a partir de 2027, lo que le permitiría resistir efectivamente toda respuesta militar estadounidense a una eventual invasión de Taiwán, que el poder chino considera una provincia rebelde. Para los redactores de noticias de ahora, esto debió de parecerles mucho menos digno de un titular a toda plana que el dato de las futuras cabezas nucleares, aunque sus implicaciones no pueden ser más fatídicas. Permítanme, por tanto, proponerles una traducción elemental de ese hallazgo: tal como el Pentágono ve las cosas, hay que estar preparados para que la tercera guerra mundial estalle en cualquier momento a partir del 1 de enero de 2027.


