Hacia una quiebra en Rusia por Rafael Poch de Feliu
Nadie esperaba esta invasión. “Impensable” , escribí en Ctxt evocando las escenas de Budapest en 1956 como algo por completo descartado. Todo el mundo bien informado y con criterio lo decía a mediados de febrero. Lo decían en Kíev el propio ministro de defensa y los más agudos analistas ucranianos. Lo decía la razón. “Pensábamos racionalmente una situación que desbordó el marco racional”, dice ahora con amargura uno de ellos.
Sabíamos que algo “fuerte” ocurriría. Moscú ya anunció “medidas técnicomilitares” si Estados Unidos y la OTAN no atendían a su exigencia de negociar un replanteamiento general de la seguridad europea y en especial el insensato y provocador cerco militar contra Rusia acometido desde los años noventa. Pero ni los ucranianos esperaban tanto.
La guerra de Rusia en Ucrania repite el guion de las guerras de agresión de los últimos años. Ocho años de bombardeo y rupturas del alto el fuego en el Donbass, no justifican la actual invasión y el bombardeo ruso. La violación del derecho internacional por parte de Putin no se justifica ni aminora por las violaciones de ese mismo derecho de parte de Estados Unidos y de sus aliados
