Ahora, Alemania por Wolfgang Streeck
Asistimos al largo Götterdammerung [crepúsculo de los ídolos] de Angela Merkel y no se trata de un asunto agradable. Cuando su aparente heredera,
Annegret Kramp-Karrenbauer (AKK), consideró que era imposible hacer lo imposible –esto es, obligar a su partido a que pusiera en práctica un boicot sin
excepciones, hasta en el último municipio, a los representantes electos de entre el 10 y el 15 por 100 de los votantes representados por Altenative für
Deutschland (AfD)–, fue eliminada con toda la sangre fría por su otrora patrona mediante un tiro de larga distancia disparado desde una conferencia de prensa
celebrada en Sudáfrica. Ahora, la sucesión de Merkel es de nuevo una cuestión totalmente abierta y sus opciones de conservar la cancillería hasta que concluya su mandato dentro de un año y medio nunca han sido más halagüeñas.



