Sumar para seguir gobernando por
La realidad es siempre una combinación entre lo que los medios promueven y las percepciones de una ciudadanía que ha cambiado mucho después de la pandemia. La inseguridad se ha ido haciendo existencial, el miedo al futuro gobierna el presente y la tarea primordial parece ser aferrarse a una cotidianidad que se sabe pasajera. El que me quede como estoy es la consigna del momento y la clase política está dispuesta a garantizarlo. Es el viejo espejismo de mantener derechos y libertades sin impulsar el conflicto social y sin enfrentarse con los que mandan y no se presentan a las elecciones.
Ahora viene un año electoral completo. Se hablará poco de política y se trabajaran los marcos ya construidos. El poder vende; comunica como nadie y la vicepresidenta lo hará bien. Los medios, por ahora, la respetan y la ensalzan. Si al final del ciclo electoral se consigue gobernar con el PSOE, Sumar tendrá una cierta viabilidad; si no, habrá que empezar desde el principio contra un gobierno liberal-conservador que aprovechará su momento para la revancha social y política. Serán tiempos duros y la crítica al pasado reciente, singularmente despiadada.
