Hungría en 1956: los límites de la desestalinización por Josep Fontana
El 25 de febrero de 1956 Jrushchov pronunció el famoso “discurso secreto” en que denunciaba los crímenes de Stalin. Hubo un segundo discurso, mucho menos conocido, en que añadió detalles que mostraban el grado de alejamiento de la realidad en que vivía en sus últimos meses un Stalin enfermo y aislado del mundo que le rodeaba, incapaz de entender lo que sucedía en su propio entorno.
Lo más singular de este discurso es el lugar y el momento en que fue pronunciado –en Polonia y en vísperas de una crisis de sus relaciones con los soviéticos—, lo que tiene que ver con las dificultades que los sucesores de Stalin encontraron para adaptar a las nuevas circunstancias sus relaciones con las “democracias populares” del este de Europa.


