Sobre el Ferrerasgate, lecciones tardías por Raúl Sánchez Cedillo
A quien haya seguido en estos años la actitud de los grupos mediáticos hacia el 15M y más tarde hacia Podemos no les puede sorprender nada de lo que queda patente en las grabaciones de Villarejo y Ferreras. Sin embargo, leídas y escuchadas en estos días, tienen algo de corona o corolario brillante de toda una fase política española, que en estas
semanas entra en una encrucijada decisiva y que además depende de la evolución del régimen de guerra que se ha instaurado en Europa y Rusia. Hay que recordar quién grabó los audios: el propio Villarejo, lo que viene a demostrar que, con el tiempo, es imposible guardar un secreto de Estado, porque siempre hay alguien que se reserva pruebas para no terminar de chivo expiatorio. Pasó con los GAL, pasó con el emérito, y pasa ahora con la respuesta del Estado al desafío que supuso la irrupción de Podemos.
